Comparte esta nota

La piel es uno de los órganos más extensos y cuenta con una barrera que ayuda a prevenir la pérdida de humedad, mientras su microbiota y las células de defensa participan en la protección frente a agentes externos. Ante un aumento de la temperatura, la sudoración y la pérdida de líquidos pueden incrementarse, mientras que los cambios en la humedad pueden afectar la barrera cutánea, generando que la resequedad en la piel del cuerpo se intensifique.

Cuando la barrera cutánea pierde su capacidad de retener agua, puede aparecer resequedad. Esta situación está relacionada con factores como el envejecimiento, algunas enfermedades como la diabetes y las dietas restrictivas, así como condiciones ambientales y hábitos cotidianos, entre ellos la exposición excesiva al sol, el viento, el frío, la contaminación y una ingesta insuficiente de agua. Por ello, mantener la piel hidratada es relevante dentro del cuidado diario.

Del skincare al bodycare: claves para cuidar la piel más allá del rostro: La conversación sobre el cuidado de la piel está ampliando su alcance. La hidratación, la protección y el apoyo a la barrera cutánea también son relevantes para brazos, piernas, manos, espalda y otras zonas del cuerpo. Incorporar el bodycare a la rutina diaria no significa sumar pasos complejos, sino extender a toda la piel hábitos de cuidado que ya son comunes en el rostro:

  1. Hidratar profundamente la piel de forma diaria: el cuidado corporal puede comenzar desde la ducha, al elegir opciones que, además de limpiar, ayuden a conservar la hidratación. Después, es recomendable incorporar productos con etiquetado de hidratación profunda que puedan utilizarse en el cuerpo como parte de la rutina habitual y que contribuyan a apoyar la función de la barrera cutánea. La constancia en estos dos pasos, limpiar e hidratar, es clave, especialmente cuando existen condiciones ambientales que favorecen una mayor pérdida de agua.
  • Entender la hidratación como un cuidado integral: mantener una adecuada ingesta de agua y una alimentación equilibrada, que aporte vitaminas y minerales, también contribuye al bienestar general y acompaña el cuidado de la piel desde adentro.
  • Reforzar la rutina después de hacer ejercicio: actividades como correr, montar bicicleta, practicar yoga o entrenar en espacios abiertos pueden aumentar la sudoración y exposición a factores ambientales. En este contexto, el contacto prolongado con ropa deportiva también puede afectar el equilibrio de la piel. Por ello, después de hacer deporte, es importante limpiar y aplicar un producto de hidratación profunda. En actividades al aire libre, la protección solar en las zonas del cuerpo expuestas también es fundamental.
  • Elegir productos pensando en la salud de la piel: para el cuidado diario, además de revisar los ingredientes, es importante optar por formulaciones con respaldo clínico y dermatológico. Ingredientes como glicerina, ceramidas, manteca de karité, aceite de argán o provitamina B5 pueden contribuir a humectar, apoyar la función de la barrera cutánea y favorecer el equilibrio de la microbiota de la piel. También, se recomienda preferir opciones sin colorantes ni fragancias, ya que estos componentes pueden afectar el equilibrio del pH.

Finalmente, el cuidado de la piel corporal también puede convertirse en un hábito compartido en familia, adaptado a las necesidades de cada etapa de la vida, desde los más pequeños hasta los adultos mayores. Así, estas prácticas pueden acompañar el bienestar de cada integrante del hogar a lo largo de los años.

#Cuidadodelapiel #Cambioclimático #Bienestar #Salud #Bayer


Conoce más

Tecnología

Samsung Health

Comprender mejor el estado de salud es el primer paso para tomar decisiones más informadas sobre el bienestar. Cada vez más personas incorporan hábitos saludables

Muy interesante

MERCADO DE LAS MOTOCICLETAS

Nueve países de América Latina analizan en Cuenca el mercado regional de motocicletas, que creció un 22 % hasta julio de 2026 Las asociaciones gremiales